hair loss solution


Mi Testimonio – Abigail Toledo

Naciendo en un hogar pobre, comienzo a ser parte de una familia de siete hijos quienes se levantaban cada mañana sintiendo la pena de ver a su padre alcohólico y sufriendo en un ambiente rodeado completamente por la violencia domestica.  Siendo así victimas de abuso físico, abuso verbal, abuso emocional y psicológico.  El miedo, la tensión, la inseguridad, la intimidación y la baja autoestima nos rodeaban a diario.  Estábamos creciendo con una pobre estructura familiar, donde la comunicación efectiva no existía y mucho menos la resolución de conflictos.  No importaba cuanto brillara el sol, nuestros días se oscurecían al ver a nuestro padre bajo los efectos del alcohol hacer pedazos todo lo que había en la casa, gritando, golpeando a mi madre y aun tirando a la basura la comida que tanto ansiábamos comer.

Mi padre era alcohólico desde muy joven y traía en su corazón rencores y odio tras muchos conflictos familiares y sociales.  Mi madre ayudaba a sus padres a sobrevivir y a cuidar de un hermano con defectos mentales.  Ambos con apenas un segundo y tercer grado escolar nos criaban y enseñaban como mejor podían según sus capacidades.  Pobremente contábamos con un techo, comida y abrigo, pero aun así no podíamos disfrutarlo plenamente.  Jamás vi a mi madre ir donde un consejero.  Jamás  escapo a ningún refugio y nunca recurrió a la policía, pero si la pude ver decidida a seguir a Cristo, aunque llena de sufrimiento y temores, estaba refugiada y confiada en las promesas de Dios.  Orando y ayunando en una batalla espiritual por su familia nos inculcaba valores morales y espirituales y nos encaminaba hacia la búsqueda de Jesucristo. Aunque mi padre nos limitaba a visitar la iglesia los domingos en la mañana solamente; esos eran los mejores momentos de nuestra niñez.

Al pasar de los años como consecuencia de la lucha constante en esta situación, nosotros siendo adolescentes ya, dejábamos -a Cristo- el único que nos había sostenido hasta ese momento.  Dándole así total acceso a satanás de hacer con nuestras vidas lo que quisiera.  Todo empeoraba.  Mi hermano mayor siendo muy joven tuvo que irse de la casa y el resto de nosotros quedamos allí enfrentando depresiones,  muchas tentaciones al alcohol, las drogas y a pasiones juveniles.  Con bajo rendimiento académico, no teníamos metas ni rumbo fijo.  Mi madre enfrentaba la infidelidad de mi padre.  Estábamos sin dirección, confundidos y totalmente angustiados.  Para entonces muchos querían ayudar, pero ya era tarde humanamente hablando.

Todo esto sucedía hasta que se cumple Isaías 43:1-2

Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, OH Jacob, y Formador tuyo, OH Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.

 Llego a conocer en la escuela a un grupo de jóvenes decididos a alcanzar vidas para Cristo.  Teniendo un encuentro personal con el Señor le recibo como mi único y exclusivo Salvador.  Fui la primera de todos mis hermanos en volver a Cristo. Me uno a mi madre en la batalla espiritual por mi familia y mi futuro.  También me uní al grupo de jóvenes cristianos evangelizando, predicando y cantando.

Al poco tiempo después comienza Dios a tratar con mi familia ministrándole y restaurando sus vidas.  Entonces comprendí  que Dios siempre estuvo conmigo.  Cuidándome, a pesar de todo, me protegió de la muerte en muchas ocasiones, del abuso sexual, de tener que ser removida de mi hogar y de quedar huérfana de padres.  Terminé la escuela superior sin tener que repetir ningún grado,  mis hermanos (as) volvieron a los pies del Señor, mi padre entrego su vida a Cristo antes de morir  y  a mis 19 años contraje matrimonio con Joel Galán; joven evangelista restaurado por el poder de Dios, con el llamado y la misión de predicar el evangelio de Jesucristo a las naciones.  Juntos comenzamos una nueva familia y comienzo a ser parte de un gran ministerio evangelistico de gran respaldo a través de Radio, Televisión, y Cruzadas evangelísticas en nuestro país natal.  Hasta el día de hoy con más de doce años de casados y con nuestros dos hijos Joel y Daniel, somos un ministerio familiar dedicado a cumplir el propósito, por el cual fuimos llamados.

Superando un pasado doloroso, cuento mi historia para ayudar a otros a encontrar esperanza y restauración a través de Cristo Jesús!

Abigail Galan
1;0.5

Biografía

Conoce has sobre la vida y ministerio Abigail Toledo Galán

 Visitar la biografía